Pienso que es mejor no pensar. Y prefiero pensar así. Pero si pienso recuerdo. Y si recuerdo es porque hay algo que no olvido. Y si no olvido, duele. Pero evito el dolor. De la manera mas tonta, pero efectiva, por así decirlo. Lo evito, lo esquivo. Hasta que aparece y vuelve a doler. Pero claro, si evitar no es curar.. pero me convenso de que sí es así ya que si logro evitarlo para siempre, seria como olvidarlo. Pero él, ese recuerdo que solo sabe lastimar, está ahí, burlándose y riéndose de mí constantemente y lo peor es que le gusta, lo disfruta. Sabe que a pesar de evitarlo, lo recuerdo, cuando menos quiero y cuando menos lo pienso. No tengo manera de escapar de él. Sabe mucho, me conoce demasiado, entonces hace y deshace conmigo lo que quiere. Me tira al piso y lentamente se va, pero no muy lejos, porque como dije antes, le gusta verme así. Vuelve. Rápido. Y pienso que quizás esta vez se apiadó y me va a tender una mano. Pero no. Entonces me vuelve a tirar y se va, ahora muchísimo mas lento que antes. O al menos, así lo siento yo. Y se aleja cada vez más. Cierro los ojos, no quiero mirar. Sufro porque sé que va a volver con todas sus fuerzas y que yo no voy a poder resistir otra caída más como esta. No quiero pensar, pero otra vez, es inevitable y es ahí cuando abro los ojos.. y no puedo creer lo que observo. No está. Se fué. Elevo la mirada, desesperada, como queriendo ver algo que me diga que lo que estoy viendo es verdad. Pero no. Se asoma por la puerta. Y me espía. Me quiere dar una ventaja. Quiere que piense que se va a ir, pero el esta decidido a quedarse. Entonces es ahí, en ese simple instante, donde entiendo algo. Pero ¿qué?. Ni yo lo sé. Pero me siento mejor. Entendí algo. ¿Qué será?. Veremos. Me levanto, como puedo. Con el dolor y las marcas de las caídas, pero entera. O al menos no destruida totalmente. Sin pensar, comienzo a caminar en sentido contrario a él, giro la cabeza para ver si me sigue, pero no. Se queda donde está, quieto, sin moverse. Pero con sus ojos clavados en mi. Sigo caminando y termino de entenderlo: Dejó de molestarme, se aburrió, pero nunca me va a perder de vista, haga lo que haga. Siempre me va a estar mirando.. Como una bestia cuando asecha a su presa y va planeando que movimiento le conviene o no hacer. A medida que me alejo me cuesta mas y mas distinguir que sigue ahí. Pero no puedo pensar porque sería como tirarle un hueso a un perro hambriento. Entonces solo observo. Y cada vez se hace mas pequeño. Sé que seguirán pasando los años y lo voy a seguir viendo, ahí, inmóvil, porque va a intentar hasta lo último convencerme que jamás se irá. Pero yo simplemente me limito a observar y puedo hacerlo sin que me golpee su mirada y al fin y al cabo terminará desapareciendo porque esa fué la ultima vez que lo recordé..

Me dejaste sin palabras... escribis muy bien!
ResponderEliminares como poesía, y no estoy jodiendo, es arte! hasta me dieron ganas de ponerle música y hacerla una canción ;)
te felicito posta!
EMA